Blog sobre reflexiones personales, fotografía y música independiente.

jueves, 19 de julio de 2012

Cocoroise hipnotiza a un público entregado en el Circo Price de Madrid


Cocoroise en Madrid en el circo Price


El pasado miércoles 18 de julio de 2012, éramos muchos los que queríamos ver a Cocoroise... ¡en directo! A pesar de ser su tercer concierto en Madrid, el público esperaba a las hermanas Sierra y Bianca con los brazos "bien" abiertos, con la platea casi llena. Lo hacíamos con tantas ganas, que nos daba igual hacerlo unos segundos más tarde. Sobre el escenario, un arpa iluminada. Arranca el concierto.

En el Circo Price, dentro de la programación de los Veranos de la Villa, se vivieron momentos realmente emocionantes, como cuando una de las hermanas Casaday, Sierra, se lanzó sobre el público, a modo de guiño. Escurriéndose entre las manos, como el vaivén de una ola, éste la devolvía de nuevo al escenario, donde parecía sentirse a gusto. Aquí presentaron "We are on Fire", su último trabajo, cuyo tema homónimo está producido por Dave Sitek, de TV On The Radio.




En el Price, ese espacio único con apariencia y acústica de circo, nos sentimos embaucados por su inigualable derroche de estilo... y el preciosismo de sus voces. Blanca y Sierra. Coco+ Roise. Roise y Coco. Cocoroise no defraudaron y el público se lo recompensó con golpes en las gradas... pidiendo con silbidos una más... Sí, como en Casablanca. ¡Tócala otra vez, Casaday!

Se cumplían casi 2 horas de concierto y no, no nos queríamos ir.

Cocoroise, Roots Rajasthan y dj Tez 

 

Cocoroise no llegaron solas, las acompañaban un nutrido grupo de músicos. El público bailó con ellas pero también se entregó a la banda hindú-folk, Roots Rajasthan y a la voz del dj beatboxer, Tez. Embaucadores de serpientes. Áquel no fue un concierto cualquiera, sino una ópera contemporánea, una performance, un cuento moderno,... Fueron las mil y una noches llenas de danzas del vientre, voces de falsete, sonidos de tambores, arpas, pianos, flautas chinas... 

Las hermanas Casaday abandonaron en esta ocasión parte de los instrumentos de "juguete" que caracterizaban discos anteriores, como el ya lejano Noah´s Ark (2004), del que tocaron el tema "K-Hole". Se pudieron escuchar canciones de su último trabajo, como "God Has a Voice, She Speaks Through Me" o "Tearz of Animals" (en cuya versión original participa mi querido Antony Hegarty)... o "Undertaker", "Smokey Taboo" o "Fairy Paradise" del disco Grey Oceans (2010). Pero también los clásicos "Werewolf", "Japan" del disco The Adventures of Ghosthorse and Stillborn (2007). Se vivió una noche de acid folk, hip hop y electrónica, lo mejor del estilo New Weird América.

Sí, lo reconozco, no pude controlar "no moverme" cuando las obeservaba hipnotizada. Ella era él y ella era a ella, como lo apolíneo y lo dionisíaco, como el blanco y el negro, como el ying y yang. Una más preciosista, como una soprano, la otra más infantil con su particular falsete. Una parecía como si nunca supiera de la otra. Una, vestida con peto amarillo y una gran flor coronando su cabello, y la otra, vestida con una gran túnica de color tierra y un gorro de apariencia oriental. Derrocharon simpatía a raudales. La vida las separó y el escenario las unió. En dos palabras: ¡auténticas y humildes! Cocoroise.

viernes, 13 de julio de 2012

Y el ganador del PhotoMaratón organizado por Photoespaña 2012 es...


Foto presentada en el PhotoMaratón ©
El día amaneció radiante y un sol de justicia abrazaba las calles de Madrid. El 7 de julio de 2012, en la Fundación Canal arrancaba el PhotoMaratón organizado por Photoespaña y patrocinado por una conocida marca de cervezas, a la que aprovecho para darle las gracias por su patrocinio y, sobre todo, por invitarme a una cerveza fría, sin alcohol, aunque haberlas "con" las había. Yo llegué un poco tarde, como de costumbre.

Feliz como una perdíz desenfundé mi "apreciada" cámara Canon 400D. En los jardínes de la Fundación Canal había varias mesas en las que los casi 1000 participantes teníamos que inscribirnos, previa solicitud. El personal nos proporcionó un dorsal y una ficha que "medio" garantizaba nuestra participación. El mío era el 1082. El objetivo era buscar, olisquear, captar la mejor instantánea que reflejase el concepto: "Celebra lo que tienes". Sí, en tiempos de crisis no era un mal eslogan, ideas había muchas, pero ganas también.


Jardines de la Fundación Canal, lugar de salida  ©


Así pues teníamos hasta las 17.00 horas para sellar nuestra inscripción en la plaza del Dos de Mayo y en la de Comendadoras. Si no, ¡fuera del concurso! Al final de la tarde teníamos que reunirnos en la Plaza de Callao. Allí podríamos ver todas las fotos de los participantes proyectadas en una pantalla gigante y elegir a los 3 ganadores finales. ¿Sería yo?

El PhotoMaratón PhotoEspaña 2012 paso a paso

 

El encuentro con Amalia


Plaza Castilla. 12.30 horas. Me subí a un autobús con mucha calma. Allí conocí a Amalia. Cubana de nacimiento y española de corazón. Estaba un poco perdida, pero también algo borracha. Se sentó a mi lado. Así, como quién no quiere la cosa, nos miramos y empezamos a conversar, aunque más bien aquello acabaría siendo un pseudo-monólogo. ¿Has visto a esa pareja sentada tras la cabina del conductor? ¡Ojalá se dieran un besito!, comentaba sin discreción. Y añadía: ¡Es tan difícil hacer una foto a las personas que realmente quieres! Amalia, en su línea, sacó su cámara e intentó tomarles una foto, ajenos estos a su descarado movimiento, un tanto torpe. Yo mientras tanto traté de aconsejarle que se sentara detrás de ellos. Nada. Ella no hacía ni caso. Por el rabillo del ojo observé como todos los pasajeros del autobús no nos quitaban los ojos de encima. Pasar desapercibida no era su estilo, parecía que ahora tampoco iba a serlo el mío.

Ciertamente la pareja parecía adorable, a simple vista él más enamorado que ella, que sujetaba sin soltar de las manos las bolsas de su mañana de compras. Además, la chica, de aspecto asiático, llamaba la atención, era asombrosamente guapa, vamos guapa "a rabiar". Vestía unos shorts color naranja anudados a su fina cintura y una blusa de seda blanca que caía sobre sus pechos como una suave caricia. Estilosa y con una brillante melena color azabache charlaba animadamente con su chico, que la miraba hipnotizado, sin percatarse de nada de lo que estaba ocurriendo en los asientos contínuos. -Amalia-, añadía yo, -puedes hacer "robados", pero discretamente-. ¡Me estaba muriendo de vergüenza!

Pero creo que Amalia no entendía el concepto de discreción, más bien todo lo contrario. Lo cierto es que no sabía hacerlo de otra forma fruto, quizás, de su estado de embriaguez. -No sabía que iban a dar cervezas gratis. Es la primera vez que participo en algo de este tipo. Pero, pensé, qué voy a hacer yo en casa, tirada en el sofá. ¿Ver la tele? Me miraba "ojiplática". Yo no entendía nada. -¡Se están dando otro besito! Venga, por favor, dale otro besito, repetía como un disco rayado-. La miraba de reojo con cierto asombro, sobre todo cuando me soltó que "tenía el culo mojado". No es que se hubiera hecho pis encima, aunque eso fuera precisamente lo primero que pensé, es que se había sentado en el césped, un par de horas antes del pistoletazo de salida. Entre suspiros, no paraba de repetir que le encantaba la cerveza. -Ahhh, dije yo, y pensé ¿por qué diablos me tocan a mí todos los raros?-. Soy un imán.

Así, a Amalia le entraron las prisas y quiso bajarse del autobús después de hacerme unas cuantas preguntas indiscretas, que contesté con monosílabos y de quejarse de su cámara, que al menos tenía un objetivo Leica con bastante buena luminosidad 2.8, al menos mejor que el mío, que era 3.5-5.6. Antes de llegar a Cibeles intentó bajarse, se lo pensó dos veces y continuó en el autobús hasta el final del trayecto, en Sevilla. Yo hice como que no la había visto. Ella creo que hizo lo mismo. Ambas pensábamos que ya nos habíamos despedido, y así fue. Cada una por su lado. No volví a saber más de ella.

 

Yo y mi cámara, a solas


Durante horas recorrí Madrid en busca de esa imagen, la imagen perfecta, que no encontraba, que no aparecía. Buscaba niños felices jugando a la pelota, subidos en monopatín, familias compartiendo una merendola en el parque del Retiro, parejas que se miraban compartiendo un momento íntimo, ajenos al resto, ...

Estuve en multitud de sitios deámbulando por las calles, sola, con mi cámara. A veces veía una imagen que me gustaba, pero no apretaba el botón y... "voilá", el instante decisivo se había esfumado en mis narices. Otras veces, por timidez, no preguntaba si podía hacer una determinada foto, por ejemplo a unos tiernos viejecitos sentados charlando en un banco. Así que me convertí en una inexperta en robados. En esos momentos... me acordaba de Amalia.

Y nada, pasaban las horas y no llegaba. Así que, me dispuse a fotografiar lo que me apetecía, sin presiones, sin pensar mucho en el tema. Intentaba disfrutar el momento, aunque lo cierto es que sentía cierta presión. Callejeé Sol, Retiro, Gran Vía, Malasaña, Plaza de España, el Templo de Debod... Me tomé un café en Conde Duque... Al final lo importante para mí era participar... Y así fue. Llegaron las 19.30 horas y entregué mi foto y me regalaron, como a todos los participantes, la impresión de la fotografía que quisiera (elegí la última de las fotos que podéis ver).




Plaza Callao, el centro de todas las miradas


PHotón realizado por el fotógrafo Luis de las Alas

Por la tarde, el fotógrafo Luis de las Alas, realizó el PHotón, una gran foto de familia que inmortalizó desde una azotea de Gran Vía. Nosotros, los participantes, hicimos lo mismo, lo fotografíamos simultáneamente.

PHotón inverso realizado con mi cámara ©


Y la tarde-noche mientras tanto caía... Los participantes que resistimos, que éramos un puñado, manteníamos viva la ilusión por ver nuestras fotos proyectadas en el epicentro de la ciudad, en Callao. También nos picaba la curiosidad por ver otros trabajos. Así que aguantamos.

And de winner is... 


Al final, después de mucha espera, un jurado compuesto por Andrés Pérez Peruca, director de Ateneo americano de Casa América, el mencionado fotógrafo Luis de las Alas, y Luis Posada, subdirector de PHotoespaña, eligieron a los seleccionados. Ayudados, cómo no, por un nutrido grupo de twitteros, que seguían el evento a través de las redes.

Los 10 finalistas fueron Miguel Ángel Gómez Balbuena, Matthew Lazenby, Jesús García Martín, Blanca Mendiguchia Herrera, Virgilio Hernando, David Aíbar Carretero, Diego Hernández Guijarro, Óscar Arribas Burgos, Puri Manglano Jurado, Miranda von Breymann.

Los ganadores fueron estos 3 últimos (Óscar Arribas Burgos, Puri Manglano Jurado, Miranda von Breymann) que se llevaron 600€ y 52 cajas de cervezas, 300€ y 24 cajas y 300€ y 12 cajas de cervezas respectivamente. Aquí os dejo sus imágenes.

Foto ganadora de Óscar Arribas Burgos  ©


Segundo premio para Puri Manglano Jurado ©

Tercer premio para Miranda von Breymann  ©    


¡Enhorabuena a todos ellos!

viernes, 6 de julio de 2012

De él me gusta todo... y ¿a ti?

Me gusta... De él me gusta todo. Me seduce su andar raído, desgastado por las suelas que pisan el asfalto sin prisa, sin rumbo... También me persuade su lento caminar que inconscientemente hace que se desplace un pie tras otro, con la seguridad de quien sabe que las cartas le son siempre favorables, como en una partida de poker, con una mano improbable de "flor imperial". Me gusta su andar sinuoso, cadente, lento, pausado...que esconde bajo sus zapatos SEGURIDAD.

¿Y su pose?, también me gusta... como la de quien sabe que las puertas se abren a pesar de que a veces parecen cerradas a cal y canto, sin opciones. A mí me encanta. Me atrae. Me hechiza que sepa arrancarte una conversación profunda, aunque haya poco en común con el otro, con el reflejo que proyecta nuestra imagen en el de enfrente, como un espejo, como nuestro alter-ego, ese que a veces hace que las palabras no fluyan, se atasquen como si no supieramos hablar, o pronunciar una sola palabra, ni una sola VOZ.

Me fascina... su serenidad que, como un director de orquesta, fluye y da ritmo al sonido que aparece cuando se conjugan las palabras atascadas y los verbos se empiezan a enredar, a enmarañar y se hacen un lío sin encontrar consuelo en el adecuado, el exacto, el que debía ser pero no fue, en el fiel y escudero que se parece más al "objetivo", como que el agua es clara, el cielo azul y el amanecer un paisaje que todos los días nos regala la naturaleza, esa que a veces odiamos y que a veces amamamos porque no podemos vivir sin ella, porque a ella se lo debemos TODO.

Me cautiva... su forma de preocuparse por "los demás". Su instinto natural para llamar al otro, al que está lejos. Me enamora cuando es para coger el teléfono y marcar ese número del que nadie se acuerda, y solo lo hacen algunos, los que están lejos en el corazón, para embadurnarse las bragas de carmín o empaparse el hígado de alcohol..., como si aquello, aquellas noches, fueran una tragicomedia, una farsa que fluye sin rumbo por el campo de minas de las mentiras..., de las que se ocultan en las noches... solo para olvidar. Me conquistan esas llamadas que hace para preguntar- ¡Hola!, ¿qué tal estás?- Sin querer nada a cambio, sin chantajear, sin aprovecharse, sin intereses... Esa llamada que se hace con poca frecuencia para que el otro se pueda desahogar y sacar de dentro aquello que duele, pero que oculta, que pincha, pero no hiere, pero que sí impide respirar, oprime, víctima de su SENSATEZ.

Me seduce... su empatía y su capacidad de vivir, de soñar despierto, de respirar. Su capacidad para pensar en el presente, pero también en el futuro, y en el pasado, sin que se detenga el tiempo, sin que nos sintamos realmente "acojonados" por lo que pueda venir, por lo que pueda pasar, por lo que es y por lo que será, pero que siempre será más difícil ASIMILAR.

viernes, 20 de abril de 2012

Huertos urbanos: ¡De higos a brevas!

Dicen que la naturaleza es sabia. A ella, solo a ella, le debemos todo lo que somos. De la tierra obtenemos alimentos que saboreamos, paladeamos, degustamos en la mesa, cada día en el desayuno, comida y cena. Como no es lo mismo comprar los alimentos que cultivarlos, hemos decidido alquilar un pequeño terreno en un huerto urbano, llamado De la tierra. Aquí llevamos un mes preparando la tierra, rastrillando el terreno, diseñando los bancales, cultivando nuestras propias cebollas, ajos, lechugas...


domingo, 26 de febrero de 2012

Y tú qué miras?

El día transcurre como siempre: el tráfico es insoportable en las horas puntas. En el autobús apenas hay viajeros, ni compañeros con los que hablar y vomitar unas palabras, aunque la conversación solo sea banal (Este invierno está siendo muy seco, parece que no llueve... Umn, sí. Es verdad). En las ciudades el tiempo corre tan deprisa que casi no tenemos tiempo para nada más. Las ciudades son, sin embargo, muy inspiradoras, a veces se convierten en un auténtico lienzo en el que solo con cerrar los ojos uno puede desaparecer sin haber sido nunca visto. En la última parada del autobús leo un gran letrero comercial que dice: "La vida es bella". Se inicia así un nuevo recorrido, que empieza para unos y para otros llega a su fin.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Diálogos en la de "Juan"

Esta tarde conocí a María en el chino, en la de "Juan". Juan Wuan, que tiene un hijo que se llama Luis Wuan y una hija que se llama Eva, como su mujer, también china. Todos chinos.

Su aspecto exótico y su carácter afable hacen que los vecinos busquemos cualquier escusa para darnos un rodeo por su tienda de ultramarinos, que no tiene nombre, pero que la hemos bautizado con el nombre de "Juan". Allí nos encontramos como en casa.

Poco después de salir del trabajo suena el teléfono móvil y cojo la llamada. -¿Dónde estás?-. Cerca de la "Juan", respondo. ¿Hay leche en casa?, ¿quieres un refresco?, añado. -Bueno, si quieres traer algo, ya sabes-. Cuelgo y guardo el teléfono en el bolso de piel marrón, regalo de mi madre, que llevo siempre como amuleto.

Llego a la "Juan". -¡Hola, Juan!, ¿qué tal el día?-, pregunto nada más entrar en la tienda. -Bien, como siempre-, me indica como todos los días, a la misma hora, alrededor de las 20.00 horas. A continuación, escucho la voz de María, una chica que todavía no conozco, pero con la que minutos más tarde entablo una agradable conversación.

María parece dicharachera a simple vista, de aspecto agradable, con una bonita sonrisa. -Sí, pues en el hotel están las cosas que no veas. Todavía tenemos entradas para ver el partido del Madrid-Barça, un clásico del fútbol que nunca deja indiferente a nadie, ni a los futboleros, ni a los que no lo son, pero todavía tenemos pases para el estadio, a falta de una semana para el encuentro-, comenta a un conocido del barrio que se posa sobre el mostrador como un elemento más de la tienda.

Sin querer-queriendo interrumpo la conversación de María con este hombre, de aspecto brasileño. -Perdona, corto la conversación. ¿Tienes entradas para el partido?-, le suelto. María me mira de reojo y cambia el rumbo de su otra charla y me responde -No. Yo no tengo, pero las vendemos en el hotel en el que trabajo-.   Y añade, -son para los clientes. Pero, si quieres puedo conseguirte unas por 300 euros-. ¿Qué barbaridad?, pienso sin decir nada y añado, -entonces, déjalo. Sólo preguntaba por curiosidad-. Y me voy hacia el fondo del ultramarinos del barrio.

Se inició así una bonita charla, de esas que buscas y no encuentras, y cuando realmente no las buscas aparecen. María tendrá la misma edad que yo, cerca de 30 años. Trabaja en un céntrico hotel para la "high business", dice ella. A raíz del fútbol empezamos a entablar un conversación muy interesante, de las que enganchan. -Sí, en el hotel cada vez tenemos más clientes con un poder adquisitivo elevado, que no suelen ser de aquí. La crisis está azotando los bolsillos de las familias españolas de clase media-.

-Tengo una hermana soltera-, continúa María. -¿Sabes por qué no se casa?-, me suelta a bocajarro, como si me conociera de toda la vida. -Porque entonces dejaría de percibir las ayudas que hay para madres solteras, que son bastante superiores a las que existen para parejas casadas-. Lógico, pienso yo.

De nuestra conversación salieron a flote diversos temas. El movimiento 15-M, que tampoco nos llegó a conmover. Ambas pensamos que las formas fueron las adecuadas, pero el fondo, el contenido, se desinfló, se quedó en nada.¿Cómo es posible que con la que está cayendo la gente se ponga a debatir si necesitan farolas o no en su barrio? Señores, no. Lo que está en juego es la democracia, que no lo es y lo sabemos. Democracia. ¿De qué? Si la alternativa es el mismo zorro con diferente disfraz. Los que tenemos la "fortuna" de vivir en "países desarrollados" tenemos que proteger nuestros derechos, que con tanto ahínco lucharon por ellos nuestros antepasados. ¿Por qué somos tan hipócritas? Siempre he creído, en el fondo, que el ser humano, por naturaleza, quizás es un poco "cabrón". Y no digo "cabrón" de guasa, sino cabrón de verdad.

En el barrio tienen una tienda de ultramarinos. A veces se convierte en el punto de encuentro de los vecinos de Santo Domingo, un barrio del centro de Madrid. Allí van los paisanos a buscar un poco de charla, de chachareta, de conversación, porque en un lugar como éste, a veces, es dificil intercambiar palabras u opiniones.

Tengo que reconocer que todo empezó por una tontería: unas entradas para ver el Madrid-Barça. Si con la que está cayendo fuese lo único que te distrajera de la cruda realidad. La de salir tarde del trabajo y de saber si al día siguiente vas a volver... o no.

domingo, 23 de octubre de 2011

Hola a Todo El Mundo vuelve a la carga con Estela Castiza. ¡Hatem se renueva!

Portada de Estela Castiza, nuevo EP de Hatem
Hola a todo el mundo no solo es un saludo, también es el nombre de un poema de Walt Whitman, prolífico autor y baluarte de la poesía moderna, y de un grupo de música indie folk, que ya nos sorprendió con su primer disco, cuyo título homónimo dio mucho que hablar en el universo de Internet y en grandes y pequeñas salas de música independiente.

Hola a Todo El Mundo, más conocido por el acrónimo Hatem, está despegando con fuerza en una época convulsa para los músicos y la música, afectada de lleno por el golpe de la crisis y de las descargas. Al igual que muchos grupos, Hatem sigue haciendo lo que más le gusta: tocar. Y como muchos grupos encuentra soluciones en la autoedición (generación Juan Palomo) y en los conciertos en directo, tanto en festivales como en salas conocidas y grandes desconocidas.

En los últimos dos años, numerosas publicaciones han reconocido su talento y hasta el momento pueden disfrutar de haber sido galardonados con el Premio de la Música Independiente al mejor álbum de Pop 2010 por su primer disco y están nominados a los premios Rolling Stone 2011 como grupo emergente.

En su forma de tocar, de entender la música, de su puesta en escena, de su concepto como grupo se esconden numerosas influencias, que en su conjunto hacen de este grupo una banda singular, capaz de tocar un sonido con mucha personalidad. En Espiritudanzante desmontamos a Hatem y os presentamos, además, su último EP, Estela Castiza, un giro hacia sonidos más vitalistas y enérgicos, compuesto por 5 canciones (León comunión, Número nadie, Maestra Alegría, Cara Cazador y Estela Castiza) y tres pasajes instrumentales (1=0, IIII y 6). Vamos allá.

Cuatro influencias que hemos encontrado en Hatem

 

1. Walt Whitman y el diseño de la portada de su 1er disco


Portada del primer disco de Hatem
La influencia de Walt Whitman, poeta transgresor como pocos en su época, se encuentra en varios elementos. Primero en el nombre de "Hola a Todo El Mundo", que hace referencia a uno de sus poemas, “Salut au Monde!”, que se publicó en 1856 en la segunda edición de “Hojas de hierba“. Pero esta influencia va más allá. También se refleja en el diseño de su primer disco, en el que Hola a Todo El Mundo escogió, de forma casual, un fondo negro y letras con forma de hojas y ramas, como el famoso título del poema del escritor norteamericano al que acabamos de hacer referencia.

2. Palíndromos, juegos de palabras y letras espirituales


Sus letras esconden palíndromos, juegos de palabras y letras espirituales, u espirituosas, depende para quién. Un mensaje vital, como ellos mismos reconocen, y vuelvo a repetir, con grandes dosis de espiritualidad, como podemos observar en la canción, con forma de poema, “A movement between these two”, de su primer disco.

Cantada en inglés, su traducción es: “Desde la muerte, donde comenzó la luz, te traigo todos los pecados que solíamos esconder. Todos los ríos! Todas las montañas! Son creyentes de nuestra doctrina! No volveré a pensar en predicar! Desde la tierra donde comenzó la luz, te traigo todo lo que necesitas para morir. Todos los ríos! Todas las montañas! Son creyentes de nuestra doctrina! No volveré a pensar más en predicar! Nuestro carácter no es una trampa! Míralos marchar! Veamos como se marchan! Es la cara del malvado fantasma de la fe? No me importa! Hacia dónde va el camino? Dónde está el innombrable señor? No, yo digo no! Encontraré profecías sobrenaturales, para probar que todos nosotros podemos saber. Incluso si nadie más en el mundo lo sabe”.

A continuación os dejo el vídeo realizado por ellos mismos, como casi todo lo que hacen, con la ayuda de Luis Cerveró, conocido realizador que también es autor de videoclips de otros conocidos artistas nacionales, como Klaus and Kinski o Triángulo de Amor Bizarro.



En Estela Castiza se mantiene ese espiritu sonoro y efectista, aunque es más directo y sobre todo, las canciones son en castellano, diferencia fundamental respecto al anterior.

Uno de los temas que más nos gusta cómo suena es Número nadie, cuya letra es la siguiente "Solo si oye quiero, Vuelve después, o peor, no llega, Y el mundo que me siga, Luce, si lo ves, No lo he dicho pero, Soy el fantasma que nunca se queda, A quien me espera le digo, Ni antes ni después, Sea quien sea". Aquí también os dejamos un vídeo, grabado en uno de los conciertos de presentación de su nuevo Ep.


3. Elementos inspirados en el movimiento hippy

3.1 Estética personal
Hatem, como habréis observado en las imágenes anteriores, nos recuerda a ese grupo de jóvenes melenudos, bohemios y de aspecto frágil que dieron voz al movimiento “flower power” en la década de los 60. Su estética personal recrea un universo propio, algo bucólico, inspirado en la comuna y en las tribus neo-hippies, hoy tan de moda. Pelo largo y desenfadado, camisas de leñador, chalecos, bigotes y vestidos estampados de estética e inspiración retro.
3.2 Mensaje espiritual 
Su música, como señalábamos, está plagada de cierta espiritualidad. Uno de los temas de referencia de su primer álbum “Hatem Prayer Team”, significa algo así como “equipos de rezo”, una figura poco conocida para nosotros, pero que en Estados Unidos tiene una gran influencia. Los equipos de rezo son gente que se junta, como su nombre indica, para rezar por algo. No como algo religioso, sino como algo espiritual. En el caso de Hatem se trata de una especie de alabanza, un canto por algo, con el objetivo de trasmitir “buen rollo” tanto en las letras, como en la estética, lo musical y lo sonoro. Estela Castiza también mantiene esa espiritualidad, por ejemplo en León Comunión, otro de sus temas, en el que señala "Un día me tragaré al Dios muerto, Y dejaré lo que soy al descubierto".
3.3 Elementos simbólicos
Si el símbolo de la paz se convirtió en un icono para los hippies, para Hola a Todo El Mundo lo es su bandera, creada y confeccionada por ellos mismos, que les acompaña en cada uno de sus conciertos. Pero además de su bandera, Hatem necesita de otros elementos sobre el escenario para sentirse a gusto, casi como en casa, como lamparillas, luces de colores, guirnaldas, flores y una atmósfera, incandescente y efectistas, hasta lograr un entorno acogedor e intimista.

4. Música Folkórica y popular


Por música folklórica entendemos varias cosas. La música folklórica popular, en el sentido estricto del término, era el tipo de música del pueblo y para el pueblo. Hatem en el fondo hace música para los amigos, a los que les divierte seguirles en sus conciertos tarareando los coros de sus canciones, con sus honomatopéyicos ¡na,na,nana…na,na,nana!, o acompañándolos con sus palmadas.

De la música folk americana adopta la base de grupos que abanderan la escena “new folk”. Por ejemplo, de los multintrumentistas canadienses, Arcade Fire, se asemejan en el número de integrantes de la banda (7 en el caso de los de Montreal y 5, aunque en ocasiones 6, en el caso de los españoles Hatem). Y también se parecen a ellos en la cantidad de instrumentos que tocan sobre el escenario (9 en el caso de los canadienses y 10 -violines, campanas, acordeones, banjos, guitarras, xilófonos, panderetas, ukeleles, pianos, baterías y panderos- en el caso de los madrileños). Y del trovador “freak folk”, Devendra Banhart, su música vitalista, experimental y enérgica. Lo cierto es que podríamos encontrar influencias y semejanzas con muchos más grupos ...

En definitiva, un grupo único, que hace música ensoñadora, profética y vital, plagada de fábulas y cuentos, que merece la pena escuchar. Si te gustan o te han gustado, ayúdales a conseguir el premio Rolling Stone al mejor grupo revelación 2011, participando con tu voto aquí. Puedes hacerlo hasta el 10 de noviembre y conseguir fantásticos premios.  

Y a ti, a quién te recuerdan?, has tenido la oportunidad de verlos? qué te parecen? Deja tus comentarios y opiniones en Espiritudanzante.


sábado, 15 de octubre de 2011

Alarido mongólico, vuelta al sonido de los 80

Ilustración de Teresa Cobo para Autodolor
Hace poco, o más bien hace bastante, se celebró en Madrid un festival que me dejó perpleja, algo atónita y un poco desencajada; pero feliz, muy feliz y contenta, aunque no casi como un orgasmo, sino como un instante de placer en medio del dolor, del Autodolor. La razón de mi gozo, de mi estado de éxtasis no fueron las copas de más, sino la actuación de un grupo, que hasta aquel momento no conocía, Alarido Mongólico.

Joel y Ándres son dos gallegos, uno de Ferrol y otro de A Coruña, amantes de la provocación y armados de un profundo descaro. Pese a su corta edad, creo que no sobrepasan los 25, se mueven como peces en el agua sobre el escenario. Joel se encarga de la voz, así como de casi el total de las letras. Andrés compone las bases y los arreglos de guitarra, y ayuda con algunos coros celestiales.

Su actitud irreverente, produce una mezcla de amor-odio entre el público. Para algunos les falta técnica, para otros son una broma macabra... Sin embargo, hay quién piensa que son un soplo de aire fresco en el rancio, y algo estancado, panorama musical. Sorprende su caradura, su exceso de atrevimiento y sus ácidas letras, al estilo de Álmodovar y McNamara, aunque eso sí, salvando las distancias.

El Festival en el que surgió Alarido Mongólico

Alarido Mongólico salió de la vagina de una relación de dos grandes amantes, al calor de un festival de música independiente, el Festival do Norte de 2009, que se celebra cada año en Vilagarcía de Arousa (Pontevedra). Entre actuación y actuación, entre las que se encontraba la de la chica del pintalabios, Russian Red, su relación se fraguó en la zona de acampada, al calor de la cerveza y de una pequeña legión de fans, que le acompañaban en-tu-si-asmados tarareando, entre carcajadas, estribillos de sus temas.



Cuatro claves para entender a Alarido Mongólico



1. No hacen pop, si no electropop del bruto

No hacen pop, sino más bien antipop o, como dicen, electropop del bruto. El término electropop procede del término corto "pop electrónico", género musical que ha tenido gran acogida en la década de los 80. Se caracteriza por sonidos electrónicos repetitivos.

2. Letras empapadas de sudor y feromonas

Sus letras, algo absurdas, son poco escatológicas, muy al estilo narrativo de Bukowski. Sus palabras preferidas son "sangre", "testículo", "sobaco", "escroto", "vomitos", "mierda", "tetas", "lactantes"..., que se reparten, se multiplican, se integran y se dividen entre temas como "Consonancia Ninja" o "Algún día me volverás a querer". Aquí os dejo el tema "Damos asco", cuyo sonido no es el mejor, pero para que veáis de que va la guisa...



3. Excentricidades y mucho descaro sobre el escenario

Alarido Mongólico intenta hacerse un hueco en la escena musical independiente, aunque todavía no tengan discográfica. Una de las características principales de sus bolos son su descaro y sus excéntricas actuaciones, incluida, como habréis visto, su peculiar estética. Hasta el momento, han tocado en pequeños festivales, como el Antipop Festival, y salas madrileñas como Super 8 o Wurlitzer Ballroom.


4. Estética ochentera con sus jerseis, flequillos y casio

Las influencias de Alarido Mongólico se podrían definir, como ellos mismos señalan "en champú, transporte público, bragas ensangrentadas, nudismo, fascismo italiano, tercera edad, Schopenhauer, jerseis ochenteros, casio, protopunk, enfermedades venéreas, calentamiento global, imbécil preadolescencia, percebes, drogas, La oreja de Van Gogh y pop. El pop como excusa. Como medio. Y como finalidad. Hacer pop para meterse con el pop. En resumen, antipop". Desde aquí, ¡mucha suerte!
Y a ti, qué te parecen?, conoces a algún grupillo raruno? Comparte tu opinión en Espiritudanzante.

domingo, 9 de octubre de 2011

Claves para convertirse en Chino. Un corto en clave de humor de Rogelio Sastre Rosa

Cartel promocional de Chino
Elegir el lugar donde uno quiere nacer no es una elección, es una suerte del azar. Sin embargo, a medida que nos vamos haciendo mayores, cada uno de nosotros elige dónde quiere vivir y cómo quiere ser. Ser Chino no es tan difícil como pueda parecer. Basta con pensar que uno quiere ser chino para convertirse en uno de ellos.

No importa que no hables chino, que no diferencies el chino mandarín del chino cantonés. Si quieres ser chino, puedes serlo. Al menos esto es lo que pretende transmitirnos Chino, un falso documental en clave de humor de 8 minutos 30 segundos de duración, que nos cuenta la reflexión de un chino atrapado en el cuerpo de un hombre de apariencia occidental.

Hasta el momento la cinta, dirigida por Rogelio Sastre Rosa y editada por Laura Camarero Hernando, ha sido finalista en más de 40 festivales nacionales e internacionales. Uno de ellos es la Mostra Internacional de Curtmetratges de Sagunt. También ha sido emitida en la 2 de TVE en el programa de cine Metrópolis. En Youtube ha recibido más de 120.000 visitas.

Cinco claves para ser un chino

1. Para ser chino no hace falta ser chino

Ser chino es una actitud, una forma de entenderse con uno mismo y de querer tener una identidad concreta.

2. Mudarte a su barrio te hace ser más chino

Si en tu comunidad existe un barrio de chinos, y quieres ser uno más de ellos, solo tienes que mudarte a su barrio para ser un chino más. Esto te acercará un poquito más a su cultura.

3. Tu físico puede ayudarte a ser más chino

Eres delgado?, tienes buen pelo?, eres trabajador? Si tu respuesta es afirmativa ya estás más cerca de ser un chino, si así quieres serlo.

4. Cambiar de aspecto te acerca más a los chinos

Si eres español, de pelo castaño, no pasa nada. Para ser un chino, puedes tunear tu aspecto. Por ejemplo, ir a una peluquería china y teñirte el pelo de negro carbón o negro azabache. Hacerte un alisado permanente para tener el pelo más liso o teñirte el pelo de colores para ser un chino moderno.

5. Hablar solo español no te impide ser chino

No hablas chino? No pasa nada. No hace falta hablar chino para convertirse en un chino. Lo más importante es interesarse por el idioma, ver películas de producción china, comprar periódicos en chino.

Chino, un corto en clave de humor

Si realmente queréis conocer las claves para ser un buen chino, solo tenéis que ver este magnífico corto.

Rogelio Sastre Rosa, trabajos de un chino

Rogelio Sastre Rosa (Santander, 1970) es un creador, escritor y productor de cabeza inquieta, voz pausada y mirada directa. Hace años que sigue la máxima de "Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como". Sin financiación de ningún tipo, ha conseguido grabar hasta el momento tres cortos de gran éxito tanto de público como crítica: Alternativa poética (2005), Chino (2007) y El inmigrante perfecto (2010).

En estos momentos está inmerso en nuevo proyecto, que daremos a conocer cuando lo tenga listo, pero necesita tu ayuda. Si te gusta su trabajo, y quieres echarle una mano, escríbenos un comentario para ponerte en contacto con el director. Como premio, aparecerá tu nombre escrito al final de los créditos.

En tu caso, también quieres ser chino?, te gustaría ser de otra nacionalidad? cuál es la que más te atrae? por qué? Comparte tus opiniones en Espiritudanzante.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Y tú qué pintas? Los cinco emergentes del cómic en España. Creación Injuve. Parte II

Los cómics son viñetas que utilizan un lenguaje narrativo diferente al de cualquier otra disciplina artística. Son capaces de envolvernos y atraer nuestra atención mediante imágenes sugerentes y textos cortos, que siguen una línea narrativa bastante simple, pero a la vez poderosa y sugerente.

En la escena del cómic son muchos los dibujantes jóvenes que en los últimos años están dando que hablar, y mucho. Pablo Roa, Pau Valls, Diego Blanco, Néstor Fernández y Ana Santiso son los cinco premiados del certamen Creación Injuve 2011 en la categoría de cómic. Todos ellos menores de 30 años. Parte de sus láminas estarán expuestas hasta el 1 de noviembre en Tabacalera (Madrid). Pero, quiénes son cada uno de ellos y qué es lo que hacen? En Espiritudante te lo contamos.

Los cinco emergentes del cómic en España

1. Pablo Roa, dibujante de cómics subidos de tono

El madrileño Pablo Roa empezó a dibujar desde que era pequeño, característica que comparte con la mayoría de sus homólogos. En el colegio, cuando sus profesores le castigaban, él ya se dedicaba a dibujar, dibujar, dibujar..., y a veces lo hacían por el contenido explícito de sus viñetas. Sus dibujos estaban cargados de grandes dosis de sexo y sus textos incluían un gran número de palabras malsonantes. Por aquel entonces, sus viñetas eran un tanto subidas de tono, pero todavía guardaban un halo de inocencia. ¡Hoy ya no! Algunas de las láminas que podéis ver en la exposición son las de "Inundación".

2. Pau Valls, el contador de historias

A este valenciano de 26 años lo que le atrae es contar historias. Ésta es la razón por la que se ha decantado, hasta hoy, por la ilustración de cómics, como el resto de nuestros dibujantes. También ilustra los textos de otros autores o cuenta sus propias historias, como en el cómic "Bonjour, bonne nuit", que trata sobre la cotidianeidad y la falta de comunicación que existe en algunas relaciones de parejas. En "Malditos enanos" cuenta el reencuentro de dos viejos amigos de la infancia y aborda los problemas existentes, y no hablados, de las relaciones de amistad.

3. Diego Blanco, el director de sus monigotes

Para este gallego de casi 30 años (o recién cumplidos), lo importante es dar forma en el tiempo a sus criaturas de lápiz, color y papel. Su trayectoria es bastante extensa y prolífica. Hasta el momento, y solo con la información que manejo que es bien poca, participó en fanzines como "Contubernio", "Pilas, condones y cintas vírgenes", "Sintoteca", "Carne líquida" o "Leña verde". Y en el año 2005 ya recibió el premio accésit en el certamen de Creación Injuve, al igual que este año 2011.

4. Néstor Fernández, el mago de los dibujos

Este barcelonés ha participado con varios cortos en el Festival Notodo Film Fest. A continuación podéis ver Color Carne.

5. Ana Santiso, una chica entre tantos hombres


Tengo pocos datos de Ana Santiso. Pero sé que es gallega y que también cuenta con una trayectoria bastante extensa. Hasta el momento participó con sus ilustraciones en "Alicia no país das maravillas", "Rebelión na charca" y por lo que pude encontrar también ha ilustrado los siguientes cómics "Yoli escribe sus memorias" o "Tienes la cara de haber pasado una mala noche".

En tu caso: qué pintas o dibujas? Compártelo con Espiritudanzante para darle voz.

sábado, 24 de septiembre de 2011

¿El observador observado? Creación Injuve 2011. Artes visuales y diseño. Parte I

Esta tarde te apetece ir? Sí. Me apetece. En un antiguo edificio, ubicado en el corazón de Lavapiés (Madrid), aquella tarde-noche se exponían las obras seleccionadas y premiadas del certamen Creación Injuve 2011 para chicos y chicas menores de 30 años, que dedican su tiempo libre, y no tan libre, a soñar, construir, dibujar, ilustrar, filmar... El futuro se dibuja en tiras de cómic, adquiere forma de lámparas, sillas y mesas, se viste con trajes des-es-truc-tu-ra-dos y se entrega en cedé. Llegamos un poco tarde, alrededor de las nueve.

Tabacalera (como su nombre indica era una antigua fábrica de tabaco que cerró sus puertas hace algunos años), hoy es un edificio autogestionado, enigmático y envolvente. Allí, en sus tripas llenas de polvo, se exponen los trabajos seleccionados, de entre más de 1.000 jóvenes, de las categorías de artes visuales, cómic e ilustración, diseño, interpretación musical, composición de música contemporánea, textos teatrales «Marqués de Bradomín», narrativa, poesía y propuestas escénicas. Antes de entrar, sentíamos una embriagadora y leve curiosidad.

Creación Injuve 2011 Artes Visuales. El arte de observar

En la puerta encontramos a algunos amigos. ¡Hola!, qué tal? Llevas esperando mucho rato? Entramos. En las salas laberínticas, el ambiente olía a modernos con gafas de pasta, bigote y pantalón de pana, pero también a "lolitas" de aspecto aparentemente descuidado. Diferencias, de Carmen Díaz, que recibió el premio accésit en la categoría de artes visuales, fue el primero en recibirnos. Éste consiste en una selección de viñetas determinadas por ideogramas. Allí se expone su serie "Los 49 pensadores clave". Pensé, ¡cuánto me queda por leer!

Pero allí, unos metros más adelante, también se encontraban expuestas obras premiadas, como la de Nuria Güell, que critica los mecanismos de poder en su texto Cómo podemos expropiar dinero a las entidades bancarias?, o la de Álvaro Martínez, que trabaja temas de carácter social en sus fotografías, como muestra la serie "En suspensión" o la videoinstalación "Encierro" de Ana Esteve Reig.

Paso a paso, entre la marabunta de gente, observamos algunas obras más, también seleccionadas, como "Procedencia desconocida" de Almudena Lobera o la de Ariadna Parreu, cuyo nombre no recuerdo. Así, curioseando, recorrimos más y más salas. Algunas sin un rumbo aparente, buscándonos y perdiéndonos entre tanto talento, hasta que llegamos a la de la categoría dedicada al diseño.

Creación Injuve 2011 Diseño. La capacidad de crear

En la categoría de diseño se exponen algunas piezas de diseñadores gráficos, diseñadores de moda, diseñadores de interiores, diseñadores artísticos y diseñadores industriales. Las que no se pueden mostrar, por problemas de espacio, se pueden observar en papel din A-4, pero también en grandes murales y todo tipo de cartelería: chapas, libretas, folletos, postales, maniquís...

Al fondo de la sala, como no podía ser de otra forma, admiramos una vez más la de nuestros amigos, viejos conocidos para los que seguís mis escritos, Enpieza, cuyo representante, en esta ocasión, fue Lucas Muñoz, pero no quiero olvidarme de David Tamame, Alejandro Delgado y Stephanie Maurey, que también se encontraban por allí, compartiendo confidencias entre susurros, "ho-la-que-tal" y risas. No se llevaron el premio, pero su talento, una vez más, ha sido reconocido al ser seleccionados entre los diez mejores diseñadores españoles. Desde aquí, ¡Enhorabuena!

Los que sí se llevaron el premio fueron Sara de la Mora, con sus series Typeface, Yo Creo o Libertad, un original atril con forma de libro; La Mamba, que integran  Raúl Durá Alcázar, Juan Gasca Rubio y Rafael Zaragoza Álvaro, con su original mesa de estudio tloc o su reeno lamp; o Vellut, formado por Lara Lozano Salazar y Pau Lamuà Estañol, con sus elegantes y sugerentes logotipos.

Pero, además de los premiados, también pudimos ver los trabajos de Pablo Carrascal Bermejo; la má, formado por  Andrònico Javier Sáiz Miranzo, Carlos Dopateo Segovia y Francisco Álvarez Ferrer, con su trabajo Circuito Vivienda Joven; y de Alberto Sánchez, así como los de Daniel García Sánchez Beatriz Lozano Bárez y Triángulo Design + Food. Otros proyectos premiados fueron los de José Domingo Domínguez, Amabel García Domínguez y Jerseys para los Monos, integrado por Raquel Estrada-Nora González y Manuel Griñón Montes, todavía pendientes de realizar.

Prefieres que nadie te lo cuente? Ve a Tabacalera

Hasta aquí fueron los premiados y seleccionados de las categorías de Artes Visuales y Diseño. Probablemente no están todos los que son, pero sí todos los que aquí están. Próximamente tendréis una aproximación de los emergentes en el campo del Cómic y la Ilustración, un tema que me apetece tratar desde hace tiempo. Pero si sois de los que preferís verlo con vuestros propios ojos, y sacar vuestras conclusiones, podéis hacerlo hasta el próximo 1 de noviembre en el antiguo edificio madrileño de Tabacalera

*Nota: imagen del artículo es de Sara de la Mora de su campaña Yo creo.

En tu caso: has estado en la exposición?, qué te ha parecido?, cuál es la que más te ha gustado? Cuéntanos tu experiencia y compártela con Espiritudanzante. 

domingo, 18 de septiembre de 2011

Antony, atrapado en el cuerpo de un hombre

Érase una vez una niña atrapada en el cuerpo de un hombre. For Today I´m a Boy. Treinta años más tarde, este hombre con apariencia de niña, luce sus dos metros de altura, su melena larga, oscura y lacia, y se viste con trajes "casi de mujer", sutiles y vaporosos. De pequeño, o pequeña, ya lo tenía claro: ser un dibujo animado, (¡y parece que lo ha conseguido!). Jugaba a los recortables en la ciudad de los tulipanes, Amsterdan. Era feliz. 

En Nueva York, la ciudad del "transgénero" (palabro que habitualmente utiliza la crítica para definir la temática de este músico de apariencia frágil, como si tocarlo significara que se va a romper un jarrón) , Antony Hegarty (Chichester, Reino Unido, 1971) empezó a tocar, cantar y componer. Llegó a la gran manzana para estudiar Teatro Experimental, pero pronto lo dejó por la música de vanguardia. Se juntó con Julia Kente (violonchelo), Todd Cohen (batería), Jeff Langston (bajo), Maxim Moston (violín), Rob Mosse (guitarra y violín) para formar un grupo performance llamado Black Lips Performance Club, que actuaba en los tugurios más underground del barrio de East Village, en Manhatan. Empezó a definir su identidad.

Cambiaron de nombre, pero The Johnsons seguían siendo los mismos, excepto Cohen, que fue reemplazdo por Parker Kindred (batería y percusiones) y Doug Wieselman que se unió con el saxo. En 1998 publican su primer trabajo bajo el nombre de Antony and The Johnsons. Y Dutro fue la primera compañía en editar su disco. En poco tiempo, su padrino artísitco -y mejor amigo- Lou Reed, cantante de la mítica banda wharholiana, hoy considerada de culto, The Velvet Underground, se estremece por primera vez al escuchar la conmovedora, sincera y desgarradora voz de Antony. A partir de entonces colabora con él en Perfect Day de su álbum The Raven, también lo hará en Candy Says de Animal Serenade. Luego vendrían otras colaboraciones, como Beautiful Boyz con sus colegas, algo ambiguas, CocoRoise en Noah´s Ark. Algo tímido se declara abiertamente transexual.

El año en que este niño atrapado en un cuerpo de mujer conmueve al público y a la crítica músical fue 2005 con I am a Bird Now. Entonces es cuando nuestro colega se suelta la melena para desnudar su alma. Sus canciones ponen los pelos de punta a muchos. Sus letras muestran abiertamente heridas ya cerradas. Su prodigiosa voz es de una infinita y delicada belleza. Canta sin artificios, ni complejos. O como diría Marion Cassabalian en su crítica realizada en ojos de papel: "logra cantar a los sentimientos sin ser empalagoso, expresar heridas sin caer en la tristeza, sacar una sonrisa melancólica al que lo escucha, sea cual sea el estado de ánimo en el que esté". El dicho popular, díme con quién andas y te diré como eres, le viene al pelo para definir este disco. Aquí se rodea de colegas de la talla como Rufus Wainwright, Devendra Banhart o Boy George, su ídolo de la adolescencia con el que interpreta a dúo You are my sister. A continuación:




Si su anterior trabajo se convierte en un disco para escuchar en casa, compartir en la intimidad de la noche, soñar despierto en el salón, o relajarse leyendo un buen libro, su tercer album, en The Crying Light, que se publica en 2009, cambia de tercio. A diferencia del anterior, no es tan intimista, ni melancólico, aunque mantiene su suave y modulada voz. Algunos de sus temas son "Another World", "Daylight in the Sun" o "Everglade", "One Dove"...El anterior era más instropectivo, éste está inspirado en la figura de Kazuo Ohno, fundador de la danza japonesa Butoh. Para que os hagáis una idea...




En 2010 se publica su último trabajo, Swanligts, que al igual que al anterior, sus temas se centran en la relación del hombre con la naturaleza. A continuación os dejamos un playlist. Pero, si en algún lugar del mundo existe alguien capaz de poner voz a las emociones ese es Antony, el niño que se sentía mujer,... and The Johnsons.







domingo, 24 de julio de 2011

¿Por qué no consigo recordar?

¿Por qué no consigo recordar?, ¿por qué?, ¿por qué? No consigo recordar porque no lo sé. Y cuando lo sepa, seguro que recordaré porque no consigo recordar. Y lo cierto es que no consigo traer a la memoria todos mis recuerdos que son, al final, mi vida. Mi vida vivida. Mi vida consciente desde que tengo recuerdos.  

Al principio, de niña, no sabía qué ocurría, qué pasaba. Empecé a ser consciente de esa angustia que me acompaña hasta hoy en el colegio. En la escuela tenía una profesora que me regañaba. Tenía una maestra que me decía que “puerto” no era lo mismo que “puerta”, porque yo no lo veía, ni leía. Mi subconsciente leía “puerta” y no advertía que detrás de la maldita “a” de marras que yo leía, se escondía una “o”. En el colegio, tenía que demostrar lo que sabía y lo cierto es que no sabía nada. Mi memoria era como la del personaje de Buscando a Nemo, Dory ese pez estúpido y algo gracioso que se olvidaba de los nombres, como yo.

La veía de modo que también la leía, la “a”. En el colegio también aprendí, y pronto olvidé, que las matemáticas son unas ciencias exactas. Y si un dos es 2, no puede haber un 3. Pero yo lo veía. Y también veía fechas equívocas, y mi mente desordenada no captaba los conceptos, o lo que es lo mismo, la esencia de las cosas. Pero yo interpretaba la realidad de forma distinta. Diferente a la de mis compañeros de clase, que en mi dislexia veían a una chica rara. Una chica diferente que aprendió que era distinta. Qué era que… se me olvidó.

Y era distinta no solo por su dislexia, sino también por su falta de amor propio. Yo no creía en mi misma, cierto es, pero quería ser igual, igualita a ellos, pero fui distinta desde que nací. La noticia de mi llegada le valió a mi madre un cierto disgusto, un sabor agridulce a dura condena, como la de un joven preso que tiene una familia que le espera y unos hijos, unos niños pequeños, que preguntan por su padre en las noches de fría y dura tormenta– Mamá tengo miedo, ¿cuándo vendrá papá? Pues con esa angustia vital, esa espera asfixiante y lenta, llegué y nací llena de dudas y de mucha inseguridad, con miedo.

La incertidumbre que me trasmitió mi madre vía cordón umbilical no se iba, no se iba, no se disipaba, no se diluía por más que quisiera que desapareciese. Tomaba suavemente mi mano, como lo hacía la amnesia que me impedía recordar, incluso aquellos momentos que me hacían feliz. Esa niña, que era como mi alter ego, que se enamoraba de los cuenta-cuentos les pedía que todas las noches, cuando el silencio la abrazase, le contaran una historia, un bonito relato, que daba igual si era inventado o verdadero, como la historia de su vida para trabajar el recuerdo.

Después del cuento, cuando caía el sol y la luna asomaba la cabeza, me volvía a encontrar con esos miedos e inseguridades que tanto me atormentaban. ¿Qué es lo peor que podía pasar?, se preguntaba todos los días bajo la oscuridad de la noche, envuelta por el manto luminoso y centelleante que emana de las estrellas, que eran como suaves y minúsculos guiños de ojos. Y allí, desde su cama los escondía debajo de las sábanas, que cubría con una manta pesada para atraparlos, encerrarlos, y privarlos de libertad para así no saber nunca más de ellos. Pero lo cierto es que no desaparecían, no me dejaban dormir. ¡Estaban ahí! No se iban.

Cuando era pequeña me despertaba por las noches, pero mis miedos me impedían levantarme de la cama para decirle a mi madre -que se encontraba en otro cuarto abrazada a mi padre- que no podía dormir… En cambio ella como si lo presintiera, se levantaba a altas horas de la madrugada para verme, y se encontraba con una niña temerosa que permanecía con los ojos abiertos como platos, comiendo techo. Entonces se metía en mi cama, y como si fuera una prestidigitadora, me tocaba suavemente el pelo con sus manos y me peinaba lentamente. Solo así, con sus caricias conseguía dormir. Al despertar, mi madre ya no estaba y yo ya no recordaba nada. El silencio se hizo mi amigo, mi confidente.

lunes, 11 de julio de 2011

¡Permiso para robar ... caramelos!

Ella era una niña dulce, buena y cariñosa. Al jugar nunca se manchaba. En casa hacia sus deberes, siempre a la misma hora, después de comer. Ayudaba a su madre en las tareas de casa: doblaba sus calcetines, los de sus padres y sus hermanos, pasaba un trapo húmedo al baño, barría y fregaba la cocina y recogía su habitación. Hacía todos los recados que le encargaban, como ir a comprar el pan a la tienda. Pero también solía esperar para levantarse de la mesa cuando todos terminaban de comer. Otros niños de su edad, en cambio, no tenían la misma paciencia por lo que llevaban varias horas de risas, carcajadas y juego cuando Ella se incorporaba al grupo. 

Los niños no querían jugar con ella porque era demasiado buena. Se aburrían. La niña, poco a poco, se empezó a sentir rechazada. Le costaba hacer amigos y adaptarse a las reglas del corre, salta, trepa. Pero eso sí, seguía siendo una niña ejemplar. En el colegio participaba en clase. Y aunque no era una alumna especialmente brillante, los profesores destacaban su especial fuerza de voluntad. No quería fallarles. En el patio del colegio se reunía con sus amiguitas, que eran mucho más engreídas que Ella, que era una ingenua. Se reían de ella.
 

Ella era una niña rara -y así se sentía- por lo que un buen día decidió hacer cosas de niños, propias de su edad. Sus padres solían quedar con varias parejas, que también tenían hijos. Ideó un plan. ¿Por qué no robamos unos cuantos caramelos?, señaló Ella. A sus no-amigos les gustó la idea, aceptaron sorprendidos. Una tarde de domingo entraron en una tienda de comestibles y mientras unos se encargaban de entretener a la dependienta, otros agarraban con fuerza los caramelos, que metían a puñados en los bolsillos. 
 

El lunes al llegar al colegio, lo que parecía ser un secreto, se convirtió en un secreto a voces. Todos los niños de su clase se enteraron de lo ocurrido, de lo que Ella y sus no-amigos habían hecho una tarde de domingo. Uno se lo contó a otro, el otro a otro y así sucesivamente. Sus no-amigas de clase la amenazaron con decírselo a la profesora, que parecía confiar en Ella. Y Ella consternada, asustada y compungida les suplicó, les rogó y les pidió entre sollozos que por favor no se lo dijeran, que prometía que nunca más volvería a hacerlo, que simplemente era una travesurilla, una cosa de niños. Pero sus ruegos no sirvieron de nada. 

Ella por primera vez se enfrentó al sentimiento de culpa. Después del recreo, tocaba clase de matemáticas. Ella empezó a sentir angustia y un dolor en la barriga, su corazón bombeaba con fuerza, latía apresurado. Al final de la clase, la profesora le dijo con mirada seria que tenía que hablar con ella. Ella empezó a llorar: una lágrima seguía a la otra como un torrente tintineo, suave y cálido al principio, que pronto se convirtió hiposo, rotundo. Un par de horas más tarde, sus padres fueron a recogerla, avergonzados. Ella sintió no pedir “permiso para robar... caramelos"”.


sábado, 2 de julio de 2011

¿Qué podemos encontrar debajo de una alfombra?

Debajo de una alfombra había un agujero. El agujero comunicaba con una especie de panal de abejas, pero no eran abejas, sino pequeñas celdas que guardaban emociones de todo tipo. Esas emociones que no queremos mostrar, porque no nos gustan. Esas que aparecen cuando uno las cree controlar y sin embargo, las escupimos con bastante facilidad y poca resistencia. Esas que nos avergüenzan, y se quedan en nuestro recuerdo, y nunca se van o desaparecen. 

Las heridas emocionales son como tatuajes sobre la piel. Uno las/los ve, piensa, y nuestra mente empieza a imaginar y recrear la escena que nos atormenta. Primero, el momento en el que sucedió (el día, la hora aproximada, el lugar, las personas, los movimientos, los cambios bruscos) y después lo que hubiéremos hecho o cómo se desencadenó lo ocurrido. Cuando cerramos los ojos, millones de ensoñaciones nos golpean, no nos dejan dormir. Pero sí nos dejan observar, por una pequeña mirilla, las consecuencias de nuestras decisiones y de nuestros actos, sin poder modificarlos.

En las celdas también se encuentran aquellos miedos que no conseguimos superar. Nuestras inseguridades que nos hunden bajo el suelo y nos impiden crecer, volar. Pensar en un sueño agradable o recrearnos en una imagen bonita, como la del rostro sonriente de un niño que se ríe a carcajadas. Observamos aquellos miedos que nos limitan y con los que tenemos que luchar día a día, mes tras mes o año tras año.

Luchamos por vencer primero a nuestro Yo y luego a todo lo que nos envuelve como un manto suave de terciopelo. O como un baño relajante al final del día, con espuma y en silencio. En ese momento, el único sonido que escuchamos es el tintineo de las gotas al resbalar por el orificio del grifo (plac, plic, plac…). En esa lucha sin tregua, también vemos el reflejo de nuestra imagen, desnutrida por nuestras exigencias, que nunca colman nuestros deseos. El deseo de ser alguien distinto del que somos. El deseo de cambiar nuestras formas, cinceladas por nuestra herencia genética. Allí, en ese panal parecido al de las abejas, se encuentran nuestras emociones, escondidas en un agujero debajo de una alfombra.      

martes, 17 de mayo de 2011

Prozac, un sedante desde el cielo

Prozac llegó a mi vida como agua de mayo, hace ya 13 años. No supe apreciar sus efectos, pero se convirtió en mi confidente nocturno. Ahuyentaba mis fantasmas, como el miedo a fracasar. También se convirtió en mi fiel escudero, que me trataba con lástima. Y pasaron los años... y se fue haciendo mayor, fue envejeciendo. 

Sus profundas arrugas dibujaban sus ojos cristalinos, que se apagaban por las noches. Dicen que el "Prozac" es un antidepresivo eficaz, pero no el único. Es el más conocido de todos ellos. Se han hecho películas y escrito libros con su nombre, incluso nuestra familia no encontró un nombre mejor para bautizar... a nuestro perro. Recuerdo cuando cuidaba de nuestra casa, de nuestra guarida, día y noche. No paraba. Olisqueaba, husmeaba cada esquina, subía y bajaba, y ladraba sin parar... 

Elía dejó de pensar, se echó las manos a los ojos... y se arrimó, como un molusco a su caracola, a la espalda de Edgar.Todas las noches se dormían encogidos por el recuerdo de su perro, que era como un sedante desde el cielo. ¡Hasta siempre Prozac!

jueves, 17 de febrero de 2011

Listas, una manía confesable

Uno de los recursos útiles que nos sirven para organizar nuestros pensamientos son las listas. Desde que me levanto hasta que me acuesto no dejo de pensar en todo lo que tengo pendiente. ¡A veces pienso que me cuesta improvisar! Suelo hacer listas para ir al supermercado. También hago listas con las tareas pendientes. Para organizar el mes hago, por supuesto, una previsión de gastos (abono de transporte 47 euros, teléfono fijo 21 euros, bombonas 27 euros, alquiler del piso 650 euros…) Y así me paso la vida organizando, planificando y anticipándome a lo que pueda ocurrir.

El problema surge cuando utilizo más de una libreta para apuntar todas las cosas que se me ocurren. Cuando necesito verdaderamente encontrar algo, nunca lo encuentro. ¿En qué libreta o agenda habré apuntado mi registro de Itunes, de la cuenta de correo de Terra (que nunca utilizo) o de Spotify? Por lo que nuevamente tengo que volver a hacer una lista. Y poco a poco, lo que parecen simples esquemas para ejecutar, recordar u organizar se acaban convirtiendo en un verdadero dolor de cabeza. 

Todo en mi vida parece una tesina.¡Qué hastío! Entonces, ¿para qué sirven las malditas listas? De repente me encuentro extraviada una libreta. ¡Qué bonita, pienso! Y escribo en ella la música que escucho o la música que he descubierto y que en algún momento me gustaría escuchar. Cuando apunto siempre sigo la misma regla. Nombre del grupo, tema, discográfica y año de publicación. Por ejemplo, Band of horses.Neighbor. Infinitive Arms. 2010 o Iron and Wine. Boy With a Coin. The Shepherd´s Dog. 2007...

Por cierto, mientras sigo reflexionando para qué sirven las malditas listas, aquí os dejo un vídeo de Iron and Wine.  


En definitiva, listas, una manía confesable, a veces útil y otras, las menos, absurda...
En tu caso: ¿te pasa algo similar?, ¿qué recursos utilizas para organizar tu día a día?