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viernes, 13 de julio de 2012

Y el ganador del PhotoMaratón organizado por Photoespaña 2012 es...


Foto presentada en el PhotoMaratón ©
El día amaneció radiante y un sol de justicia abrazaba las calles de Madrid. El 7 de julio de 2012, en la Fundación Canal arrancaba el PhotoMaratón organizado por Photoespaña y patrocinado por una conocida marca de cervezas, a la que aprovecho para darle las gracias por su patrocinio y, sobre todo, por invitarme a una cerveza fría, sin alcohol, aunque haberlas "con" las había. Yo llegué un poco tarde, como de costumbre.

Feliz como una perdíz desenfundé mi "apreciada" cámara Canon 400D. En los jardínes de la Fundación Canal había varias mesas en las que los casi 1000 participantes teníamos que inscribirnos, previa solicitud. El personal nos proporcionó un dorsal y una ficha que "medio" garantizaba nuestra participación. El mío era el 1082. El objetivo era buscar, olisquear, captar la mejor instantánea que reflejase el concepto: "Celebra lo que tienes". Sí, en tiempos de crisis no era un mal eslogan, ideas había muchas, pero ganas también.


Jardines de la Fundación Canal, lugar de salida  ©


Así pues teníamos hasta las 17.00 horas para sellar nuestra inscripción en la plaza del Dos de Mayo y en la de Comendadoras. Si no, ¡fuera del concurso! Al final de la tarde teníamos que reunirnos en la Plaza de Callao. Allí podríamos ver todas las fotos de los participantes proyectadas en una pantalla gigante y elegir a los 3 ganadores finales. ¿Sería yo?

El PhotoMaratón PhotoEspaña 2012 paso a paso

 

El encuentro con Amalia


Plaza Castilla. 12.30 horas. Me subí a un autobús con mucha calma. Allí conocí a Amalia. Cubana de nacimiento y española de corazón. Estaba un poco perdida, pero también algo borracha. Se sentó a mi lado. Así, como quién no quiere la cosa, nos miramos y empezamos a conversar, aunque más bien aquello acabaría siendo un pseudo-monólogo. ¿Has visto a esa pareja sentada tras la cabina del conductor? ¡Ojalá se dieran un besito!, comentaba sin discreción. Y añadía: ¡Es tan difícil hacer una foto a las personas que realmente quieres! Amalia, en su línea, sacó su cámara e intentó tomarles una foto, ajenos estos a su descarado movimiento, un tanto torpe. Yo mientras tanto traté de aconsejarle que se sentara detrás de ellos. Nada. Ella no hacía ni caso. Por el rabillo del ojo observé como todos los pasajeros del autobús no nos quitaban los ojos de encima. Pasar desapercibida no era su estilo, parecía que ahora tampoco iba a serlo el mío.

Ciertamente la pareja parecía adorable, a simple vista él más enamorado que ella, que sujetaba sin soltar de las manos las bolsas de su mañana de compras. Además, la chica, de aspecto asiático, llamaba la atención, era asombrosamente guapa, vamos guapa "a rabiar". Vestía unos shorts color naranja anudados a su fina cintura y una blusa de seda blanca que caía sobre sus pechos como una suave caricia. Estilosa y con una brillante melena color azabache charlaba animadamente con su chico, que la miraba hipnotizado, sin percatarse de nada de lo que estaba ocurriendo en los asientos contínuos. -Amalia-, añadía yo, -puedes hacer "robados", pero discretamente-. ¡Me estaba muriendo de vergüenza!

Pero creo que Amalia no entendía el concepto de discreción, más bien todo lo contrario. Lo cierto es que no sabía hacerlo de otra forma fruto, quizás, de su estado de embriaguez. -No sabía que iban a dar cervezas gratis. Es la primera vez que participo en algo de este tipo. Pero, pensé, qué voy a hacer yo en casa, tirada en el sofá. ¿Ver la tele? Me miraba "ojiplática". Yo no entendía nada. -¡Se están dando otro besito! Venga, por favor, dale otro besito, repetía como un disco rayado-. La miraba de reojo con cierto asombro, sobre todo cuando me soltó que "tenía el culo mojado". No es que se hubiera hecho pis encima, aunque eso fuera precisamente lo primero que pensé, es que se había sentado en el césped, un par de horas antes del pistoletazo de salida. Entre suspiros, no paraba de repetir que le encantaba la cerveza. -Ahhh, dije yo, y pensé ¿por qué diablos me tocan a mí todos los raros?-. Soy un imán.

Así, a Amalia le entraron las prisas y quiso bajarse del autobús después de hacerme unas cuantas preguntas indiscretas, que contesté con monosílabos y de quejarse de su cámara, que al menos tenía un objetivo Leica con bastante buena luminosidad 2.8, al menos mejor que el mío, que era 3.5-5.6. Antes de llegar a Cibeles intentó bajarse, se lo pensó dos veces y continuó en el autobús hasta el final del trayecto, en Sevilla. Yo hice como que no la había visto. Ella creo que hizo lo mismo. Ambas pensábamos que ya nos habíamos despedido, y así fue. Cada una por su lado. No volví a saber más de ella.

 

Yo y mi cámara, a solas


Durante horas recorrí Madrid en busca de esa imagen, la imagen perfecta, que no encontraba, que no aparecía. Buscaba niños felices jugando a la pelota, subidos en monopatín, familias compartiendo una merendola en el parque del Retiro, parejas que se miraban compartiendo un momento íntimo, ajenos al resto, ...

Estuve en multitud de sitios deámbulando por las calles, sola, con mi cámara. A veces veía una imagen que me gustaba, pero no apretaba el botón y... "voilá", el instante decisivo se había esfumado en mis narices. Otras veces, por timidez, no preguntaba si podía hacer una determinada foto, por ejemplo a unos tiernos viejecitos sentados charlando en un banco. Así que me convertí en una inexperta en robados. En esos momentos... me acordaba de Amalia.

Y nada, pasaban las horas y no llegaba. Así que, me dispuse a fotografiar lo que me apetecía, sin presiones, sin pensar mucho en el tema. Intentaba disfrutar el momento, aunque lo cierto es que sentía cierta presión. Callejeé Sol, Retiro, Gran Vía, Malasaña, Plaza de España, el Templo de Debod... Me tomé un café en Conde Duque... Al final lo importante para mí era participar... Y así fue. Llegaron las 19.30 horas y entregué mi foto y me regalaron, como a todos los participantes, la impresión de la fotografía que quisiera (elegí la última de las fotos que podéis ver).




Plaza Callao, el centro de todas las miradas


PHotón realizado por el fotógrafo Luis de las Alas

Por la tarde, el fotógrafo Luis de las Alas, realizó el PHotón, una gran foto de familia que inmortalizó desde una azotea de Gran Vía. Nosotros, los participantes, hicimos lo mismo, lo fotografíamos simultáneamente.

PHotón inverso realizado con mi cámara ©


Y la tarde-noche mientras tanto caía... Los participantes que resistimos, que éramos un puñado, manteníamos viva la ilusión por ver nuestras fotos proyectadas en el epicentro de la ciudad, en Callao. También nos picaba la curiosidad por ver otros trabajos. Así que aguantamos.

And de winner is... 


Al final, después de mucha espera, un jurado compuesto por Andrés Pérez Peruca, director de Ateneo americano de Casa América, el mencionado fotógrafo Luis de las Alas, y Luis Posada, subdirector de PHotoespaña, eligieron a los seleccionados. Ayudados, cómo no, por un nutrido grupo de twitteros, que seguían el evento a través de las redes.

Los 10 finalistas fueron Miguel Ángel Gómez Balbuena, Matthew Lazenby, Jesús García Martín, Blanca Mendiguchia Herrera, Virgilio Hernando, David Aíbar Carretero, Diego Hernández Guijarro, Óscar Arribas Burgos, Puri Manglano Jurado, Miranda von Breymann.

Los ganadores fueron estos 3 últimos (Óscar Arribas Burgos, Puri Manglano Jurado, Miranda von Breymann) que se llevaron 600€ y 52 cajas de cervezas, 300€ y 24 cajas y 300€ y 12 cajas de cervezas respectivamente. Aquí os dejo sus imágenes.

Foto ganadora de Óscar Arribas Burgos  ©


Segundo premio para Puri Manglano Jurado ©

Tercer premio para Miranda von Breymann  ©    


¡Enhorabuena a todos ellos!

martes, 9 de noviembre de 2010

Manipulación, el arte de engañar a la historia

Existen muchos modos de entender la fotografía. Para unos se trata de un medio a través del que expresar sus sentimientos (aburrimiento, felicidad, hastío…), otros utilizan la imagen como testimonio (actualidad, hechos históricos, entrevistas…), como documento gráfico de algo que sucede en un momento determinado. Y para muchos de nosotros la cámara se ha convertido en un elemento más de nuestras vidas, de la generación 2.0 (blogs, móviles, redes sociales, páginas webs, participación en la red). Pero, ¿qué ocurre cuando nos presentan una imagen de un hecho real de la Historia (con mayúsculas) y más tarde descubrimos que no lo es? Desmontamos la manipulación fotográfica, el arte de engañar a nuestra memoria histórica. ¿Os apetece? Vamos allá.

Las imágenes tienen el poder de situarnos en un lugar determinado, en un tiempo único. Su mensaje es directo. Sin miramientos, ni florituras. Pero, desde el nacimiento de la fotografía existe la manipulación. Dirigentes políticos como Hitler, Stalin, Mussolini, Franco o Castro (sólo por poner algunos ejemplos) han ejercido un férreo control sobre la prensa y las fotografías. De su mano hemos visto las manipulaciones más flagrantes: eliminan personajes que no gustan, recortan escenarios o pegan diferentes poses que los favorecen.

La Revolución Soviética. Adormecer conciencias

El líder soviético Lenin fue todo un experto en ordenar trucar ciertas imágenes. Durante el periodo en que estuvo al mando trató de concienciar ideológicamente al pueblo, mayoritariamente analfabeto, con la intención de construir un nuevo Estado. En esta época, la manipulación se desarrollaba, sobre todo, mediante carteles propagandísticos y periódicos murales. Su sucesor, Jósif Stalin eliminó a Nikolai Yezhov ( imagen 1 y 2 de la derecha), y lo sustituyó en la imagen final por el agua del canal ruso Volga. En otra ocasión también ordenó que modificaran una imagen para que incluyeran su figura al lado de los grandes protagonistas de la Revolución de Octubre, que se encontraban en una recepción en Finlandia. Y en la celebración del segundo aniversario de la revolución rusa en la plaza Roja, hizo suprimir la imagen de Leon Trotsky y Lev Kamenev. El único que se salvó de la censura fue Lenin.

El Stalinismo no sólo eliminó a personajes y miembros del gobierno de las fotografías, sino que también intentó amedrentar a la población con la publicación de imágenes macabras. En una imagen tomada en 1922, la esposa de Lenin, Nadezha, estaba siendo apuntada con una pistola en la cabeza, pero en realidad se trataba de un telescopio.

Los totalitarismos. Exaltación del poder

No sólo los rusos se sirvieron de estas sutiles armas de propaganda sino que también lo hicieron personajes como Hitler, Franco o Mussolini. El 23 de octubre de 1940, Hitler y Franco mantuvieron una entrevista en la localidad francesa de Hendaya. En la imagen final de este encuentro se ve a Franco con una mano elevada hacia el frente. Sin embargo, la imagen difundida por la agencia EFE está manipulada. En la fotografía original, Franco mira hacia el suelo. Detrás, sus acompañantes también fueron modificados. La agencia de noticias española no advirtió de dicha manipulación. “No podemos asegurar que no se aclare por desconocimiento de la trampa o por tener la intención de hacerla pasar por verdadera y original, lo cual sería aún menos profesional que la propia manipulación” señala Daniel Caballo en su tesis doctoral.

Otro claro ejemplo de manipulación es el ordenado realizar por Hitler, en el que se elimina al ministro de propaganda, Joseph Goebbels, por una cuestión de celos. En la imagen original ambos aparecían al lado de la actriz Leni Riefenstahl, posible amante de los dos. “Esto podría perjudicar a la imagen del dictador ante la opinión pública”, apostilla Caballo.

Otros mandatarios como Benito Mussolini o Fidel Castro también se han dejado seducir por la técnica de la manipulación. Éste último en concreto hizo desaparecer de una fotografía al líder revolucionario cubano Carlos Franqui. En 1959, aparecía en una imagen y fue eliminado de la misma cuando criticó al régimen por su apoyo a la “primavera de Praga”.

En la actualidad estamos tan acostumbrados a utilizar al cirujano de las fotografías para embellecer, retocar o manipular una imagen que ni siquiera nos planteamos esta cuestión cuando observamos una fotografía. Sin embargo, el problema de la manipulación no es tanto que se utilice para embellecer un producto, sino que su fin último sea engañarnos, confundirnos y utilizarnos, tal como han sido engañados nuestros predecesores del siglo XX. ¡Ahora ya lo sabemos!

Más información: El británico David King realizó una exposición llamada Stalinfagia donde recogía y documentaba casos de manipulación.
Documentación: CABALLO MÉNDEZ, Daniel, (2004) Fotografía y realidad: la manipulación fotográfica en la era digital. Madrid: Tesis doctoral.

sábado, 6 de marzo de 2010

Ibérica, el reflejo de nuestras luces y sombras

Cerca de ochenta rostros que se mezclan con paisajes solitarios bastan para hacerse una idea de lo que es “Ibérica”. Una exposición compuesta por imágenes en blanco y negro, que son el reflejo de nuestras luces y sombras, realizadas por el biólogo y fotógrafo de profesión, Ricky Dávila. Podemos verla en el Círculo de Bellas Artes de Madrid hasta el 28 de marzo de 2010.

Ricky Dávila (Bilbao, 1964), maestro del documentalismo subjetivo, captura la esencia de un elenco de personajes: monaguillos (quizás aspirantes a curas), chavales de la calle, militares, legionarios, ejecutivos, personas mayores, adolescentes, niños… Enfunda su cámara, enfoca y dispara: planos medios y planos generales, o lo que es lo mismo paisajes sin rostros y rostros sin paisaje.

El vasco hace tiempo que huye de su pasado como fotógrafo de prensa. En sus imágenes parece como si el tiempo se detuviese frente a su lente. Congela sin presión, sin prisa. Enfoca los detalles de una arruga primero, la singularidad de una insignia segundo, la ingenuidad de una frase escrita tercero. Y cómo quién caza a un depredador, capta lo que ve con cierto pudor.

El resultado es un conjunto de retratos (que para su autor cuentan todo y nada de una persona) que transmiten un olor, quizás a tierra húmeda, quizás a tierra seca. Rostros que paladean el sinsabor de la rutina. O que retratan la pena, la angustia, la tristeza de una generación, o de varias. Rostros que transmiten la sensación de soledad que se vive en otras ciudades, que no tienen nombre, que no tienen imagen, que no tienen quién reclame su atención.

El autor señala “Ibérica se presenta como un inventariado personal de la actual sociedad peninsular, territorio de ficción o escenario de una realidad”. Para Dávila se trata de un proyecto que admite varias lecturas: su visión documental y su visión poética. Al igual que hizo más tarde en No Vozka on The Moon (2007) compuesta por imágenes mucho más duras y profundas de un viejo orfanato de Ucrania. Y en Nubes de un cielo que no cambia (2009) refleja sin aditivos su visión particular de la ciudad de Bogotá y de sus ciudadanos.

La explicación de su interés por el retrato social quizás se encuentre en sus estudios como biólogo. Sin embargo estas imágenes tienen “un valor documental, pero no tiene una pretensión de tesis antropológica, porque le faltaría método, disposición personal y dimensión”.

Desde que en el año 2006 “Ibérica” se expuso en la Galería Moriarty (Madrid), no ha dejado de recorrer pinacotecas y templos de arte como el Centro de la imagen de Lima (Perú), el Museo de Santa Clara de Bogotá (Colombia), el museo PUCE de Quito (Ecuador), el centro de Arte Lía Bermudez de Maracaibo (Venezuela) hasta el Círculo de Bellas Artes (Madrid) donde se puede ver en la actualidad. Dávila también ha recibido importantes premios nacionales e internacionales como el Ortega y Gasset, Fotopress, II World Press Photo y Best American Picture.

Y no quisiera terminar esta reseña sin reproducir las palabras que Antonio Soler escribió para su exposición, también editada en formato libro. “Lo pones contra la pared para un fusilamiento, aprietas el botón o un gatillo y te llevas un parte de esa gente, una parte que ni siquiera ellos mismos están seguros de conocer. Les robas el plano secreto de su alma para que cuando se miren en el retrato se vean distintos y simulen no reconocer a ese extraño que toda la vida los ha habitado casi en secreto. Adivinas los campos por los que han llegado hasta aquí en el trazado del mapa, en los ríos que les bajan por la cara en los campos que siempre dejaron sin sembrar. Disparo a disparo, vas completando el círculo del territorio. A partir de ahora, cuando estés lejos, y mires en los mapas del mundo el nombre de ese lugar en esta tierra, sabrás quiénes son sus habitantes, esa gente que también te habita a ti, y que tú, Ricky Dávila, un día te llevaste en negativo de un laberinto a otro”.




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lunes, 28 de enero de 2008

¿Cómo trabaja la fotógrafa Isabel Muñoz?

No es la primera vez que hablo del trabajo de la fotógrafa Isabel Muñoz. Tuve la oportunidad de asistir a una de sus conferencias programadas el año pasado en PhotoEspaña. Salí del auditorio llena de energía y con ganas de mirar, observar y fotografiar. Encontré un vídeo en Youtube que muestra cómo realiza su trabajo, habla de la técnica que utiliza, su fetichismo con las cámaras y de su relación con los objetos que fotografía.



Si quieres saber más sobre Isabel Muñoz:

miércoles, 3 de octubre de 2007

El mercado de Mag


Fotografías ocultas

La Fundación Canal presenta Ocultos. Una deliciosa muestra fotográfica, que reúne piezas de artistas internacionales como Capa, Cartier-Bresson, Mapplethorpe, Man Ray, Lucien Clergue o los españoles Joan Colom, Rafael Navarro, Ramón Masats, Isabel Múñoz , Cristina García Rodero y Carlos Pérez Siquier.

Las piezas de los 67 fotógrafos guardan un denominador común: el cuerpo humano visto por detrás. Traseros voluminosos, graciosos, costumbristas, intimistas deleitan al espectador de principio a fin.



La exposición se puede ver hasta el 6 de enero en la Fundación Canal de Madrid (c/ Mateo Iturria) Metro: Plaza Castilla

Horario: Todos los días de 11.00 a 20.00 horas y los miércoles de 11.00 a 15.00 horas.

Entrada gratuita


domingo, 10 de junio de 2007

Cambio climático

PhotoEspaña dedica una exposición a la escasez de agua. En Madrid, muchas organizaciones no gubernamentales salen a la calle varias veces al año para reivindicar a los políticos que el planeta está en peligro.Ésta es la última manifestación en la capital...




PhotoEspaña se compromete con el cambio climático

PhotoEspaña dedica un espacio al cambio climático con la muestra Agua esCasa, en la que participan Chico Batata, Paco Campos, Raimundo Valentín, Diego Azúbel, Mike F. Alquinto y Red Luna.

Las fotografías fueron realizadas entre 2003 y 2007 en países como Brasil, Darfur (Alfasher), China o Filipinas (Manila y Malabon), donde la escasez de agua potable y la contaminación son una constante. Los fotógrafos denuncian con sus cámaras el uso irracional del preciado líquido elemente y muestran como la aceleración del cambio climático no es una UTOPÍA, sino una realidad. Las fotos pertenecen al archivo de la agencia de noticias EFE.

¿Dónde?

El espacio elegido para mostrar la colección es en el nuevo acceso de la Estación de Cercanías de Nuevos Ministerios (AZCA). El horario para verla es de 06.00 horas a 24.00.


El Festival de la Fotografía: PhotoEspaña



Hace quince días que arrancó el Festival Internacional de Fotografía, PhotoEspaña, en Madrid. La muestra se clausura el próximo 22 de julio. Pero todavía queda tiempo para disfrutar exposiciones, debates, proyecciones de cine, conferencias y premios.

PhotoEspaña cumple diez años. Para conmemorar su aniversario, los organizadores han programado cuatro espacios alternativos más como Aranjuez, Cuenca, París y Arles.

Las salas donde se pueden ver las exposiciones de la capital son:

- AZCA. En el nuevo acceso de la Estación de Cercanías. Metro Nuevos Ministerios
- La sala de exposiciones Azca. Edificio del BBVA
- La Biblioteca Nacional de España
- La Casa de América
- El Centro Cultural Conde Duque
- El Centro Cultural Aguirre (Cuenca)
- El Centro Cultural Castilla la Mancha
- El Centro Cultural de la Villa
- El Círculo de Bellas Artes

Otros espacios son:
- Museo Reina Sofia (MNCARS)
- Museo Thyssen-Bornemisza
- Museo del Prado
- Casa de América
- Círculo de Bellas Artes
- Centro Cultural Conde Duque
- Fundación Telefónica
- Matadero de Madrid


Isabel Múñoz, una arquitecta del cuerpo humano. Cómo conmover con la mirada?

Isabel Muñoz. Imagen tomada del blog Concha Mayordomo.


Poco importa donde nació Isabel Múñoz, porque lo más destacado de esta fotógrafa catalana es su capacidad de conmover a través de su mirada. Sus primeros trabajos se centran en el estudio del cuerpo humano y hasta en las partes más oscuras, encuentra la belleza. Busca la intemporalidad y utiliza el blanco y negro para distanciarse del tiempo. "El color cuenta demasiado", afirma. Para ella la mirada no miente, como tampoco lo hace la suya.

Huye de lo frío. Cincela con luz la piel de sus fotografiados hasta convertirla en piedra. Grandes catedrales del cuerpo que impresionan por su silencio, sus gritos y su misterio. "No puedo fotografiar nada que no pase por el corazón". Isabel Múñoz, tranquila, sencilla y obsesiva busca las formas de la vida. Lleva más de 20 años detrás de una cámara y certámenes tan prestigiosos como el World Press Photo han reconocido su trabajo.

Profesional inquieta que rebusca, remueve e investiga el uso del platino en color sobre papel de acuarela con la técnica de la platinotipia. Sus fotografías son como la poesía pura de Juan Ramón Jiménez. Imágenes que desnudan el ser, que navegan por diferentes aguas y realidades. De Japón a Estados Unidos. De Suiza a Grecia. De Bélgica a Italia. Sus fotografías muestran rostros desgarradores y texturas indescriptibles. A continuación os mostramos algunas imágenes de varios de sus trabajos.
 



Quieres saber más:

Mag Madrid

Entrar. Subir. Bajar. Correr. Nadie tiene tiempo de escuchar una palabras de más. Con prisa, sin rumbo o con él, días de sol, lluvia, frío o café. Cafeína para despertar mentes, pesadas y aturdidas. Camino hacia SOL. Espero sentada en un rincón del metro, en un espacio del mundo, del fin del mundo. El metro no es más que una lata de sardinas en conserva, que conserva el TIEMPO, que transcurre envuelto en ACEITE-FORMOL. Y, de repente, me golpea el recuerdo de una noche ebria y sin control. Camino a casa bajo la sombra de una sonrisa torcida, que se tambalea buscando el equilibrio. La serenidad y la calma. Ahora es una parada de autobús. Espera cálida en una noche cualquiera. Un tipo extraño me da un cigarrillo. Se acabó el placer de liar el tabaco. Doy una larga calada. Mis pulmones se llenan de nicotina, al igual que mi higado se empapa como una esponja de alcohol. Tranquilo paseo hasta la puerta de mi casa. Un hogar conocido de desconocidos que duermen y luchan contra el duermevela del día. Vuelvo a sonreir. Me despido del tipo con un efusivo abrazo, fruto de una noche OLVIDABLE. Hablo sola, vómito palabras antes de despertar del sueño, regalo confidencias en la calle Preciados. Stop. De rian. Intercambio impresiones, pinceladas abstractas a ANTOINE. Me dejo llevar por la emoción. Encuentros y desencuentros. Antoine. Él y yo continuámos hablando en un rincón de un bar. Un buen o mal hombre, no lo sé, me regala una rosa. Vuelo en nube hasta el sueño narcótico de mi maltrecha alcoba. Ropa revuelta, esparcida por un minúsculo habitáculo. Sueño. Por fin llegó la TRANQUILIDAD.






lunes, 28 de mayo de 2007

La mirada de Mag

Una mujer libre es la que no tiene miedo a pisar fuerte el suelo con las suelas de sus roídos zapatos. Cada paso que da es una elección sin retorno. Un éxtasis que sólo se consigue con las ganas de vivir y la fuerza del corazón. Un pacto de lealtad con los espectros de la vida, que caminan ligeros y sin prisa entre callejuelas con olor a naranjas podridas. Me gustaría regalar risas a extraños viajeros que vagan sin rumbo por las calles del centro.El placer de escuchar voces extrañas, que se meten en los conductos auditivos con violencia y no piden permiso para TRAS PASAR. Estos relatos flujen por el riego sanguíneo y circulan escondidos entre la sangre, hasta llegar al cansado bombeo del corazón. Recuerdo una historia.





domingo, 13 de mayo de 2007

Man Ray


Man Ray fue fotógrafo, pintor y realizador de filmes. Vivió en EE.UU hasta 1921. En ese año llegó a París y se relacionó con el grupo surrealista. Tras la IIGM regresó a su tierra natal y estuvo diez años en Hollywood. En 1951 regresó a la ciudad de la luz, y allí fue donde murió.